Mi amor no conoce límites…

Tenemos tanto amor en este mundo, y tenemos tanto amor en nuestro corazón… y a veces lo olvidamos, pensamos que no hay bastante, o apenas un poquito. Entonces, atesoramos lo que tenemos y nos da miedo dilapidarlo. Nos da miedo dejarlo salir. Pero aquellos de nosotros que estamos dispuestos a aprender, nos damos cuenta de que cuanto más amor dejamos salir de nuestro interior, más amor tenemos y más amor recibimos. El amor es interminable e intemporal, es realmente la fuerza curativa más poderosa que hay. Sin amor no podríamos sobrevivir, simplemente. Si a los bebés no se les da amor y afecto, se apagan y mueren. La mayoría de nosotros pensamos que podemos sobrevivir sin amor, pero eso no es cierto. El amor por nosotros mismos es el poder que nos sana. Ámate tanto como puedas.

(Louise L. Hay de su Libro Pensamientos del Corazón).

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Soy ganador por naturaleza…

A medida que aprendemos a amarnos nos volvemos poderosos. Nuestro amor por nosotros mismos nos hace dejar de ser víctimas y nos convierte en triunfadores. Nuestro amor por nosotros mismos atrae hacia nosotros experiencias maravillosas. Las personas que se sienten bien consigo mismas son naturalmente atractivas porque van envueltas en un aura que es simplemente maravillosa. Siempre salen vencedoras en la Vida. Podemos aprender a amarnos a nosotros mismos. Nosotros también podemos ser triunfadores.

(Louise L. Hay de su Libro Pensamientos del Corazón).

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Tengo el poder de hacer cambios…

Hay una diferencia entre responsabilidad y culpa. Cuando hablamos de responsabilidad, en realidad estamos hablando de tener poder. Cuando hablamos de culpa, estamos hablando de obrar mal. La responsabilidad es un don porque otorga el poder de hacer cambios. Lamentablemente, hay personas que optan por interpretarla como culpa, personas que generalmente, de una manera u otra, se sienten culpables de todo, porque así tienen otra forma de criticarse. Hay un nivel en el que ser víctima es maravilloso, porque entonces los responsables son los demás, y no nos corresponde a nosotros hacer cambios. No es mucho lo que podemos hacer por la gente que se siente culpable. O aceptan la información o no la aceptan. Deja que hagan lo que quieran. No es tuya la responsabilidad de que se sientan culpables.

(Louise L. Hay de su Libro Pensamientos del Corazón).

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Constantemente recibo increíbles regalos…

Aprende a aceptar la prosperidad en vez de convertirla en objeto de intercambio. Si un amigo te hace un regalo o te invita a comer, no tienes que corresponder inmediatamente a su atención. Deja que esa persona te agasaje y acéptalo con alegría y placer. Tal vez nunca le devuelvas la atención; tal vez le des algo a otra persona. Y si alguien te hace un regalo que no puedes o no quieres usar, dile: «Lo acepto con alegría, placer y gratitud», Y dáselo a otra persona.

(Louise L. Hay de su Libro Pensamientos del Corazón).

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Verdaderamente disfruto haciendo mi trabajo…

¿Qué piensas de tu trabajo? ¿Lo consideras como una tarea pesada que tienes que hacer, o lo ves como algo que realmente te encanta hacer y lo disfrutas? Comienza a afirmar que lo que haces es muy satisfactorio para ti, que obtienes placer de tu trabajo. Mediante él te conectas con la creatividad del Universo y permites que fluya a través de ti de maneras que te gratifican Afírmalo así cada vez que los pensamientos negativos referentes a tu trabajo empiecen a acosarte.

(Louise L. Hay de su Libro Pensamientos del Corazón).

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Tengo el espacio perfecto…

Me veo a mí misma llena de gratitud y reconocimiento mientras me muevo por este lugar. Veo el espacio y el equipo perfectos para enviar y recibir correspondencia, los despachos perfectamente ordenados y dispuestos, un recinto del tamaño exacto para celebrar reuniones. Todo el equipo necesario está en su lugar y el personal lo forman personas armoniosas y dedicadas a su trabajo. Las oficinas son hermosas, y están ordenadas y tranquilas. Disfruto realizando un trabajo que ayuda al crecimiento de mi alma y a hacer más sano y armonioso nuestro mundo. Veo cómo seres receptivos y abiertos colaboran en las actividades que aquí se realizan. Estoy agradecida por la abundante financiación que permite que esta organización cumpla con la misión que tiene asignada. Y así es.

(Louise L. Hay de su Libro Pensamientos del Corazón).

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Estoy conectada con toda vida…

Yo soy espíritu, luz, energía, vibración, color y amor. Y soy muchas más cosas de lo que creo. Estoy conectada con cada persona del planeta y con la totalidad de la vida. Me veo así: sana, entera, viviendo en una sociedad en donde estoy a salvo siendo quien soy y amando a mi prójimo. No sólo me veo así a mí misma sino también a todos nosotros, porque este es un tiempo de curación y de integración. Y yo formo parte de la totalidad. Soy una con la totalidad de la vida. Y así es.

(Louise L. Hay de su Libro Pensamientos del Corazón).

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