Afirmación 26 de Marzo

Soy libre de tener pensamientos maravillosos. Yo controlo mi propia mente.

(Louise L. Hay de su Calendario de Afirmaciones).

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Expreso mi verdadero ser…

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Me veo poseedora de una conciencia de unidad con la presencia y el poder de Dios. Me veo siempre consciente del poder de Dios dentro de mí como la fuente de todo aquello que deseo. Me veo rogando confiadamente a la Presencia que atienda a todas mis necesidades. Amo incondicionalmente a todas las expresiones de Dios, sabedora de la verdad de todo lo que existe. Ando por la vida en la feliz compañía de mi propio Ser divino y expreso jubilosamente la bondad que soy. Mi sabiduría y la comprensión de mi espíritu van en aumento, y cada día expreso con mayor plenitud la belleza y la fuerza interiores de mi verdadero ser. El orden divino está siempre presente en mi experiencia, y hay tiempo abundante para todo lo que decido hacer. En todos mis tratos con los demás expreso sabiduría, comprensión y amor, y mis palabras están guiadas por la Divinidad. Veo que mi conciencia de la abundancia espiritual se expresa como riqueza; riqueza que uso en bien de mi mundo. Me veo expresando en mi trabajo la energía creativa del Espíritu; pronunciando y escribiendo, fácilmente y con profundidad de entendimiento y sabiduría, palabras de verdad. Ideas originales y estimulantes brotan en mi conciencia en busca de expresión jubilosa, y yo las llevo adelante hasta su plena y cabal manifestación Y así es.

(Louise L. Hay de su Libro Pensamientos del Corazón).

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Hablo y pienso positivamente…

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Si conocieras el poder de tus palabras, tendrías más cuidado con lo que dices. Pronunciarías constantemente afirmaciones positivas. El Universo siempre responde con un «sí» a cualquier cosa que digas, no importa qué sea lo que decidas creer. Si escoges creer que no eres gran cosa, que la vida nunca será buena contigo y que jamás conseguirás nada de lo que quieres, el Universo te responderá, y será exactamente eso lo que tendrás. En el momento en que empieces a cambiar, en el momento en que estés dispuesto a traer el bien a tu vida, el Universo te responder en consecuencia.

(Louise L. Hay de su Libro Pensamientos del Corazón).

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Las respuestas que hay dentro de mí me llegan fácilmente a la Conciencia…

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Si haces tus afirmaciones delante de un espejo, ten siempre a mano papel y lápiz, de modo que puedas tomar nota de los mensajes negativos que te vengan a la mente mientras las dices. No es que tengas que trabajar en ese mismo momento con ello. Puedes sentarte más tarde a revisar tu lista de respuestas negativas, si las tienes, y empezar a entender por qué no consigue o que dices querer. Si no tomas conciencia de tus mensajes negativos, es muy difícil que los modifiques.

(Louise L. Hay de su Libro Pensamientos del Corazón).

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Hablo y pienso positivamente…

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Si conocieras el poder de tus palabras, tendrías más cuidado con lo que dices. Pronunciarías constantemente afirmaciones positivas. El Universo siempre responde con un «sí» a cualquier cosa que digas, no importa qué sea lo que decidas creer. Si escoges creer que no eres gran cosa, que la vida nunca será buena contigo y que jamás conseguirás nada de lo que quieres, el Universo te responderá, y será exactamente eso lo que tendrás. En el momento en que empieces a cambiar, en el momento en que estés dispuesto a traer el bien a tu vida, el Universo te responderá en consecuencia.

(Louise L. Hay de su Libro Pensamientos del Corazón).

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El Merecimiento…

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A veces no hacemos ningún esfuerzo por crearnos una vida mejor porque creemos que no nos la merecemos. Esta creencia puede remontarse a las primeras experiencias de nuestra infancia, quizás a los comienzos del aprendizaje del control de esfínteres. O tal vez nos dijeron que no podíamos tener lo que queríamos si no nos terminábamos la comida, o no limpiábamos nuestra habitación o no guardábamos los juguetes. Puede ser que estemos tratando de actuar según la opinión o las ideas de otra persona, que no tienen nada que ver con nuestra propia realidad.
El hecho de tener algo bueno no tiene nada que ver con el merecimiento. Lo que lo obstaculiza es nuestra falta de disposición para aceptarlo. Date permiso para aceptar lo bueno, independientemente de que te parezca que no te lo mereces.
Soy digno y merecedor de todo lo bueno. No sólo de algo, de un poquito, sino de todo lo bueno. Ahora estoy superando todos los pensamientos negativos que me limitan.
Me libero de las limitaciones impuestas por mis padres. Los amo, y puedo ir más allá de ellos. No respondo a sus opiniones negativas ni a sus creencias restrictivas. No estoy atado por ninguno de los miedos ni de los prejuicios de la sociedad en que vivo. Ya no me identifico con ningún tipo de limitación. En mi mente gozo de una libertad total.
Penetro ahora en un nuevo espacio de conciencia, donde estoy dispuesto a verme a mí mismo de una manera diferente.
Estoy dispuesto a crear ideas nuevas respecto de mí mismo y de mí vida. Mi nueva manera de pensar se expresa en experiencias nuevas.
Ahora sé y afirmo que soy una y la misma cosa con el Próspero Poder del Universo. Por eso, ahora prospero de múltiples maneras. La totalidad de las posibilidades se abre ante mí.
Me merezco la vida, una vida buena.
Me merezco el amor: abundancia de amor.
Me merezco tener buena salud.
Me merezco vivir cómodamente y prosperar.
Me merezco la libertad de ser todo aquello que soy capaz de ser.
Me merezco más que eso: me merezco todo lo bueno.

El Universo está más que dispuesto a manifestar mis nuevas creencias, y yo acepto esta abundancia de vida con júbilo, placer y gratitud. Porque me la merezco, la acepto, y sé que es verdad.

(Louise L. Hay de su Libro Amate a Ti mismo: Cambiara tu Vida).

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Reflexión del Dia: 9 de Diciembre

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Creo que creamos nuestra propia vida. Y la creamos por nuestro pensamiento, patrones de sentimientos en nuestro sistema de creencias.

(Louise L. Hay).

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